Recetas de patatas a la riojana

Cómo hacer patatas a la riojana

Patatas a la riojana con costilla

Patatas a la riojana con costilla

La cocina de La Rioja no es tan famosa como sus vinos, pero si que hay algunos platos de su gastronomía regional que son clásicos en todas las regiones de España.

Uno de ellos es esta receta de patatas a la riojana, un guiso muy simple que utiliza ingredientes sencillos como la patata y el chorizo, y al que yo le he querido añadir más sabor y consistencia incorporando unos trozos de costilla de cordero.

Desde luego que puede ser perfectamente un plato principal o un plato único, y perfecto para degustar un día desapacible de invierno como hoy.

INGREDIENTES

  • Kilo o kilo y medio de patatas
  • 8 costillas de cordero
  • 2 chorizos frescos (250 gramos)
  • 1 cebolla grande
  • 2 dientes de ajo
  • 4-5 cucharadas de aceite de oliva virgen
  • Medio litro de caldo de pollo o caldo de carne
  • 180 ml de vino blanco
  • 1 cucharada de pimentón
  • Sal al gusto

Tiempo de preparación: 15 minutos

Tiempo de cocción: 25 minutos

Tiempo total: 40 minutos

Rendimiento: 4-5 porciones

De esta manera se prepara unas patatas a la riojana con costilla:

  1. Pelamos las patatas y las triscamos en trozos de unos 4-5 cm Cortamos el chorizo en rodajas pequeñas. Pelamos y picamos la cebolla y el ajo en trozos pequeños.
  2. Vertemos el aceite de oliva en una sartén grande de fondo hondo y lo ponemos a fuego medio para sofreír la cebolla picada y el chorizo, hasta que las cebollas estén transparentes.
  3. A continuación, añadimos las láminas de ajo y el pimentón, y lo sofreímos durante 1 minuto, hasta que empiece a dorarse el ajo. En ese momento, retiramos la sartén del fuego.
  4. Vertemos el caldo y el vino blanco en la mezcla de cebolla, ajo y chorizo y removemos todo. Añadimos el resto de los ingredientes, la costilla y las patatas, y revolvemos.
  5. Subimos el fuego hasta que llegue a hervir, lo bajamos y dejamos que se cocine a fuego lento hasta que las patatas estén cocidas y la costilla esté tierna, unos 35 minutos.
  6. Revolvemos ocasionalmente y nos aseguramos de que el caldo no se agote, añadiendo más caldo si es necesario. Por último, sazonamos con sal, probamos y rectificamos si es necesario.

Ya se puede servir, eso sí, en caliente y en raciones individuales, con una buena rebanada de pan para mojar en el caldo.

La cantidad de caldo es orientativa. A algunos les gusta que el plato quede muy caldoso y a otros que quede más seco, la receta no tiene una cantidad de líquido específica, puedes incorporar más o menos según tus preferencias.